Este lunes vivimos una feria vocacional diferente. Los chicos de secundaria descubrieron que la vocación va más allá de una carrera: es un llamado a servir, ayudar y dejar huella.
Tuvimos la visita de comunidades que trabajan desde lo espiritual y lo social, mostrando caminos para construir un mundo mejor.
Una actividad para escuchar el corazón, compartir con otros y abrirnos a lo que Dios sueña para cada uno.




